El factor fundamental en un buen restaurante y buena comida
es la calidad de la materia prima, vegetales frescos y de una primera
selección, carnes frescas y no con cadena de frio y pastas, harinas, arroces
todos que no estén vencidos, ni haber sido guardados con humedad lo que haría
bajar la calidad del producto. Los ingredientes frescos son siempre mejores
para la preparación de alimentos sanos, en comparación con los ingredientes
procesados. Estos tienen que ser consumidos en el mismo día o en un día o dos.
Los ingredientes de cocina incluyendo verduras, carnes, especias como la
albahaca, el cilantro, los tomates, el ajo también suelen conservar su valor
nutritivo cuando se cocinan frescos.
El sabor de la comida se cocina mejor cuando se utilizan
ingredientes frescos. Ya sea que se trate de una suculenta carne, albahaca
recién cultivada en su propio jardín o tomates maduros de la planta que creció
en la ventana, cualquier plato tendrá mejor gusto que la comida en conserva.
Sin embargo, el “alimento conservado” no necesariamente significa poco
saludable. Hay un montón de alimentos conservados saludables, leche, guisantes
congelados enteros, y los tomates enlatados orgánicos son “conservados”. El
secreto más importante para lograr ese delicioso plato es escoger la materia
prima adecuada, ingredientes de buena calidad, que lleven buen sabor y generen
placer a la hora de cocinar. La recepción y el mantenimiento de la materia
prima son los primeros pasos de los alimentos antes de que se inicie su
procesado. Ya sea en la industria, en casa o en restaurantes, de estos primeros
pasos depende la calidad y seguridad del producto final. La variedad de
productos utilizados en la industria o en restauración colectiva implica
diferenciar las temperaturas según el alimento: la recepción de la carne debe
estar a una temperatura menor de 4ºC; los lácteos a menos de 8ºC; los
congelados a -18ºC y el pescado a menos 3ºC. La temperatura debe verificarse
siempre en el momento de recibir el alimento
Debe tenerse siempre en cuenta que entre mas fresca resulte la materia prima el sabor del platillo a preparar mejorara
alimentos que integran la pirámide nutricional:
grupo 1: cereales, derivados y legumbres secas. Arroz, avena, cebada,
maíz, trigo, sus derivados (harinas y los productos elaborados con ellas:
fideos, pan, galletas, etc.). También, legumbres secas como arvejas, garbanzos,
lentejas, porotos y soja.
grupo 2: verduras y frutas. Es preferible elegir los vegetales crudos, ya que conservan todos sus nutrientes y el agua.
grupo 3: lacteos: leche, yogurth y queso
Grupo 4: carnes y huevos. En este grupo se incluyen todas las carnes comestibles (vacuna, cerdo, cordero, pollo, pescado, frutos de mar, animales de caza, entre otros).
Grupo 5: aceites y grasas, como manteca, margarina, crema de leche, frutas secas y semillas.
Grupo 6: azúcares y dulces

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